Con este
libro, Jirones de Azul, invita a conocer la verdadera ciudad que se esconde detrás
de esos tópicos que tanto tiempo llevamos fomentado. Todos los sevillanos nos
reconoceremos en estos 123 motivos que nos arrancarán esa media sonrisa
socarrona del que sabe que esta ciudad, precisamente por estos motivos, es única
e inmortal.
La guía,
con mágico bisturí colmado de guasa, va desentrañando los enredos de esa madeja
que aparece en su escudo. Desde la forma de orientarse (“Enfrente” puede
tratarse de cualquier cosa que esté en un radio de 180º), la cultura de la
bulla, los cofrades jartibles, el horario de las freidurías, el suelo de los
bares, los neorrancios, los canis, el arte de tirar una cerveza, aparcar en
doble fila, las explicaciones de los cocheros de caballo, las discotecas de los
futbolistas o las incienso-tabernas, hasta las advertencias de los errores más
graves (como el de preguntar a un hombre solo en una iglesia qué paso es el que
está montado).
Así hasta
esos 123 motivos para no viajar a
Sevilla, que demuestran una vez más que Sevilla es una ciudad que sabe reírse
de sí misma mejor que nadie
Sobre el autor:
Jorge
Molina intenta un honesto lucro económico inventando estas “Guías del no
viajero”. Ello después de una larga trayectoria de 25 años escribiendo con
resultado poco rentable todo tipo de cosas en todo tipo de formatos, que por
piedad no detallaremos. Ahora inicia con este libro un camino desconocido.
Usando el tono que domina (¿?) mejor, la ironía ácida, aborda una sarcástica
visión de la ciudad de Sevilla, “esa maravillosa urbe”, como llega a deslizar
en el libro en un momento de sentida debilidad.
Su
trayectoria es prácticamente medieval. Nació en el antiguo Reino de Sevilla
(Cumbres Mayores); se crió en los terrenos comunales del municipio, las
marismas del Guadalquivir de Puebla del Río; a edad militar se mudó al pie de
la muralla de la ciudad, a Triana; para posteriormente vivir intramuros, etapa
actual que mejor no vamos a desmenuzar.